Yo me acuerdo de ella.

Yo me acuerdo de ella antes de dormir, me acuerdo de cómo se acurrucaba para dormir la siesta conmigo, me acuerdo de sus besitos, de su sonrisa, de lo emocionada que parecía cuando le contaba algo, de tantos pasos que dimos una primavera verano. Pienso también en su risa y en lo mucho que podría haber hecho. Pienso que no hice nada, pienso en todo lo que haría. Pienso y pienso, ¡ay, yo la quiero!.

Sólo faltaba reír mucho para recordar que todo estaba bien.

Alguien que quiera verte todos los días.

(Fuente: blogbonito, vía titerede31minutos)